
El primer escollo realmente importante, en su segundo partido como DT, fue superado de forma satisfactoria. Si bien cuando se pierde el culpable number one es el seleccionador, cuando se gana el merito parece ser sólo de los jugadores. Eso piensan y lo dicen muchos. En este caso se notó La Mano de Maradona. No en lo referido a lo táctico/técnico, sino en la motivación o la entrega de cada uno. Se jugó con el cuchillo entre los dientes. Factor que se le criticaba al mismo equipo meses atrás. Hubo lavado de cabeza parece. Cambia todo cambia.
Fue 2-0 ante Francia, actual subcampeón del mundo. Los goles fueron de Jonás Gutiérrez y Messi, en una muy buena pasada de Tevez, que ingresó en el segundo tiempo para reemplazar a Agüero. Dos jugados, dos ganados.
El comienzo fue favorable para el conjunto Galo. Tuvo las mejores opciones; manejó el balón con dinámica; no sufría en defensa; y físicamente parecía superior. Pero no lo pudo plasmar en el marcador. En cambio, Argentina, no podía hacer circular demasiado la pelota porque le faltaba un organizador. Es por esto que los delanteros quedaban aislados y debían retrasarse para obtener el esférico. Generando así un desgaste extra a la hora de atacar. Agúero salió extenuado.
Luego de un contragolpe y el pique de Agüero llegó el primer gol, a los 41 minutos de juego. Poco merecido por lo realizado hasta ahí. Pero gol al fin. Anelka pudo haber convertido, pero Carrizo intervino y mantuvo virgen su arco. Por suerte, sino la historia seguramente hubiese sido otra. Imposible comprobar.
El segundo periodo fue distinto. Protagonismo absoluto de Argentina. Y rendimientos individuales muy altos: Gago y Mascherano formaron un doble cinco ideal. Uno hacía el trabajo sucio, y el otro se encargaba de disfrazarse de enlace para abastecer a los atacantes. Demichelis y Heinze (no es de mi agrado su presencia en este equipo) fueron inquebrantables. Siempre trataron de no reventar el balón sino, más bien, salir jugando con pelota dominada. Messi tuvo intermitencias, pero su categoría lo hace diferente, y capaz de crear una situación de gol en el momento menos pensado. Estos puntos fueron la columna vertebral del equipo. También hay que destacar el buen debut de Papa, que alterno más buenas que malas. Y las corridas y sacrificio de Jonás. Dos que no tuvieron su mejor día, no quiere decir que hayan jugado mal ni mucho menos, fueron Maxi Rodríguez y el Kun Agúero. Ambos con el correr de los partidos le sumaran mucho al plantel. Ya que son titulares para Diego. Para mí también, si es que eso importa…
Sobre el final llegó el gol de Messi, luego que Tevez la peleara ante los defensores franceses. Fue el broche a una gran actuación colectiva. Situación que hace soñar al amante del fútbol. Que siempre quiso verlo a Maradona sentado donde esta ahora. Para que pueda transmitir su sabiduría y sus ganas. Acá parece estar la clave: Las ganas. Ya que calidad y talento todos tienen. Pero ese hambre de gloria debe ser inculcado. Y el Diez es un gran motivador, eso ya se sabe.
Por el buen camino.


